En
terminante performance, el pensionista de Hugo Pérez escribió su nombre en las
páginas doradas de la hípica sureña.
El Gran
Premio Nacional (G1), el plato más fuerte de la programación sabatina en
Palermo concentró en partidores a potrillos de 3 años sobre 2500 metros,
contexto donde el vástago de Señor Candy marcó la diferencia para adjudicarse la
última gema de la Triple Corona nacional, respondiendo a la confianza de su
equipo para protagonizar.
Cristian
Velázquez estuvo a bordo del zaino, que desde el vamos se movió en el fuego de
la situación para perseguir a Uncle Moi, siempre mostrando un tranco cómodo que
daba a inferir sus enormes chances a la hora de los gritos. Y así ocurrió,
pues, al desembocar a la recta definitiva seguía desplazándose a voluntad,
respondiendo más adelante a las exigencias de su jockey para afianzarse en la
vanguardia y disparar rumbo a la meta, retratándose con 1 ½ cuerpo sobre
Winston, que cumplió como guardaespaldas.
El criado
por Tiveres, cubrió la distancia al cabo de 2’38”23/100, cosechando así el
segundo lauro de su campaña tras cuatro intervenciones y la primera en la
máxima escala.