El italiano cerró su gira por Sudamérica con dos victorias en Brasil, que incluyó un festejo en el máximo nivel, con el potrillo Bet You Can. En la misma fecha también logró un cotejo de G1 Altair Domingos y Luis Mágico Torres se
Los jinetes fueron más figuras
que los caballos durante el último fin de semana, a nivel internacional, y no
se trata de un capricho de quien escribe, de poner a los profesionales por
delante de las verdaderas estrellas que tiene el deporte de los reyes. Es más
bien un reconocimiento a tres figuras como Frankie Dettori, Altair Domingos y
Luis Mágico Torres.
El italiano cerró su gira
sudamericana de despedida con dos victorias en Gavea, Río de Janeiro, con el
agregado de que se lució en ambas pistas, pero principalmente en la conducción
del potrillo Bet You Can, para ponerle punto final a su magnánima trayectoria
con festejo en el máximo nivel pues con el hijo de Can the Man (Into Mischief) se
quedó con el Grande Premio Estado do Río de Janeiro (G1-1600m), primer eslabón
de la triple corona carioca.
Frankie ya había logrado una
prueba común en el trazado de arena y se lo vio festejar como si fuese su
séptimo Arco, su décima Gold Cup de Ascot o su tercer Derby en Epsom.
Pero fue simplemente una prueba
condicional, en la que estalló en júbilo para completar hasta por entonces su
paso ideal en cada escala de Sudamérica.
Ya había pasado por Maroñas para
ganar otro cotejo común y repetir la historia en San Isidro, donde también
había ganado y desmontado con su tradicional Salto del Angel, su marca
registrada. Aquel festejo que le robó, según declaró varias veces, al enorme
Ángel Cordero.
Y en Gavea, a los pies del Cristo
Redentor, quedaba el cierre ideal para su trayectoria.
Eso llegó con una conducción
magistral sobre la cruz del nieto paterno de Into Mischief. Pues dominó, pero
guardó resto para aguatar la carga final de uno de sus oponentes. Y cruzó al
frente el último disco triunfal de tu carrera, para dejar con las manos vacías
a Torres García (Il Doge), que fue segundo.
Frankie volvió y desmontó con su
sello y en el cuarto de jockeys los recibieron colegas de la talla de Joao
Moreira, Jorge Ricardo y Altair Domingos, estrellas locales que lo bañaron en
champagne y compartieron fotos con la estrella mundial.
Altair también había vivido una
tarde de gloria al imponerse en una prueba de G1 para repetir ese festejo que
lleva su marca y que implica palmear el pescuezo de sus conducidos antes de
apretar el puño en señal de victoria. Fue en el Grande Premio Henrique Possolo
(G1-1600m), primer eslabón de la triple corona de potrancas, con la hembra Veil
(Can the Man).
En otro rincón de Sudamérica. En
el Valparaíso Sporting Club de Viña del Mar, el chileno Luis Torres, más
conocido como Mágico, se bañó de gloria al dominar tras un estupendo
final la versión 2026 de El Derby (G1-2400m) en su país natal.
Fue con Teao, que repitió la
victoria que su padre Ya Primo (Mastercraftsman) había logrado en 2019, antes
de quedarse con el Latino del mismo año, en el Club Hípico de Santiago.
Mágico suma cuatro Derbys y miles
de triunfos. Es toda una leyenda, como Frankie Dettori, quien escribió un guion
de película en el que fue su último baile.
El
hijo de Acclamation se impuso con autoridad en la Hong Kong Gold Cup (G1) de Sha
Tin y quedó a un paso de la Triple Corona de HK
Con un Walter Marrades inspirado —firmando triplete en la jornada—, Golden Warrior edificó una conquista contundente en el Especial Juan Mauricio Díaz, disputado en el Hipódromo de Tucumán. El nacido y criado en el Haras La Pasión ratificó su jerarquía con una carga final demoledora. Defendiendo los colores de