05/10/2019

Con Nastia, La Biznaga demostró que "aunque no la veamos, siempre está"...

La desaparecida cabaña, concretó un histórico uno - dos - tres con las hijas de Fortify en el Gran Premio Selección (G1).


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Todo un síntoma de las épocas que corren, el déficit de dos de las carreras más importantes del calendario para las potrancas era que no participaran reservadas vistiendo los colores de cuna. Pasó en la Polla de Potrancas (G1) y volvió a pasar en el Gran Premio Selección (G1) -a excepción de Sta. Elena,pero que es un haras más joven-, cotejo que terminó por consagrar, merecidamente, como la mejor de la generación 2016 a Nastia.

Y aunque y por razones obvias ni la ganadora, ni sus escoltas, Joy Canela y Joy Epifora, vistieron la chaquetilla del liquidado Haras La Biznaga, las tres son hijas de Fortify (sin dudas la última gran y exitosa apuesta del establecimiento en materia de padrillos) y fueron criadas en las praderas de la familia Blaquier. Por lo tanto la desaparecida cabaña, sin dudas una de las grandes pérdidas del turf argentino de los últimos años, alcanzó en la edición 2019 del Gran Premio Selección (G1) un uno -dos- tres histórico e inolvidable.
Por más que se asegure que las carreras de caballos no son desfiles de bellezas, lo cierto fue que en el paseo previo del Selección Nastia era la más linda. "La madre de todas", se escuchó decir a algún aficionado de esos que peinan canas. Y a esa belleza la pupila de Roberto Mariano Bullrich la transformó en capacidad corredora a la hora de la verdad.
Una vez más Fabricio Barroso demostró porqué se ganó la confianza para correr todos los ejemplares que entrena "Coco". En este caso dándole una conducción soberbia a la preciosa zaina. En un primer tramo relajándola y manteniéndola junto a la empalizada. Y ya en el último, sacándola a mitad de cancha en el momento preciso para hacerla atropellar.
En la recta y desde los 250 fue un trámite para Nastia, que rápidamente dio cuenta de la ganadora de la Polla de Potrancas (G1) Joy Canela,que había dominado, y se encomendó al disco con ágiles brazadas. Joy Epifora amagó en la recta pero su genio volvió a jugarle una mala pasada y le hizo perder un puesto en el final. Mientras que la ganadora del Beazley (G2) Ever Beautiful cumplió al llevarse la cuarta chapa. En tanto que a Evincing, otra con problemas de mal genio, intentaron correrla más contemplada pero se entregó antes de entrar en la recta
Todo fue para Nastia, que se cobró un par de revanchas, inscribió su nombre en el Gran Premio Selección (G1) y se consagró como la mejor de su generación. Además, demostró que la distancia puede ser su aliada, ya pensando en el Acebal (G1) y en la Copa de Plata (G1). Pero lo más importante, es que la hija de Fortify encabezó un uno - dos - tres histórico para su criador.